El truco es el saber observar. Como cuando uno está acostado en un césped, y ves pasar una hormiga con movimientos aparentemente erráticos. Por supuesto que no se aplica el "ahí va la hormiga con su paraguas y recogiendo sus enaguas..". Es mucho más. Un ser tan pequeño y tan complejo, un ser vivo que tiene sus características y cualidades. Fisiológicamente tiene sus órganos, su sistema nervioso y su forma de vida. Busca fuentes de alimento y marca el camino que deben seguir sus compañeras. Su hormiguero es extremadamente complejo, tiene una vida en sociedad, con hormigas especializadas. Su consciencia no está desarrollada es un animalito medio simple. Tal vez su tiempo de vida sea corto pero cuantas cosas hizo, que valió la pena su existencia y se es muy importante.
Las personas tienen un nivel de inteligencia mucho mayor que una hormiga, un sistema nervioso extremadamente complejo una visualización de la vida mucho más profundo. Entonces, ¿qué tanto puede ver una persona? lo que quiera ver sería la respuesta.
Nuestra existencia como persona, como humano podría tener un simple objetivo: ser feliz. Lográndolo se abren las puertas a sentir más, a observar más, a dejar una huella permanente en este mundo. No es un huella física es una huella en las personas que le han conocido y con las que ha compartido su felicidad.
Somos como pequeñas hormigas que aparentemente somos insignificantes en un enorme mundo, pero nuestro paso por él deja ese granito de arena que hace que seamos tan importantes.
Que seamos seres divinos.
Yaljá
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