Demasiado, diría yo. El viento mordiendo mis mejillas y provocando un dolor en mis manos. No puede faltar ese humito en las exhalaciones periódicas de la respiración. Tampoco falta esa claridad en el cielo de ciudad. Un cielo limpio y negro, pero sin muchas estrellas.
Una luna que al pasar las noches es más feliz y su sonrisa crece. O tal vez, ¿es qué alguien ha mordido a la Luna? Golosa persona, hambrienta de ilusiones y sueños.
Bonito mundo nocturno.
Yaljá
No hay comentarios:
Publicar un comentario