Hora de ir a casa, las 9 de la noche y la jornada laboral termina. La noche es fría y camino a casa la música no deja de escucharse a buen volumen, el celular cargándose con la información de waze en la pantalla. Que un vehículo averiado, que un policía a 100 m, que un obstáculo en el pavimento. Se muestran y anuncian muchas cosas que a veces ya ni están pero que quedaron registradas para el usuario chismoso.
La casa en una oscuridad total, enciendo la luz de fuera, solo para darle vida a la fachada. Hay que prender todos los focos y lamparas hasta llegar al refri, sacar una cerveza fría, clara u oscura, que importa. Subir a la recamara, conectar la computadora y ver el FB.
Bendito vecino que ha dejado su ancho de banda a mi disposición. Ese prodigy es maravilloso.
De pronto, mensaje vía whatsapp en el celular.
Visita a los sitios de costumbre. Varias películas a bajar incluido el nuevo capitulo de Waking dead. Muchos Gb y en 5 horas se acabará la batería, eso dice mi cálculo mental. Hay que conectar la Mac a su fuente si no no se terminarán de bajar las películas.
Que barbaridad, las luces en la planta baja siguen prendidas, hay que bajar a apagarlas. Nuevamente la casa a oscuras.
¿Qué sigue?, una película para dormir, no sin antes dejar conectado el Ipad y en esta ocasión el cel tiene carga.
Por la mañana, el despertador es el celular, que también funciona como reloj de mano. El Ipad que está conectado desde la noche ya está cargada. Prende uno la televisión, pone o las noticias o las caricaturas o una serie; depende de cada quien.
Una vez medio despierto o más dormido que despierto, el aseo personal y todo eso. Ya que el sueño se ha ido, el café en el microondas; lo clásico, la iluminación disminuye mientras que el sumido del micro calienta esa agua.
El jugo o el flan está frío por haber salido del refrigerador. Wooow, la cruda se va, pero cruda de haber tenido que levantarse, nada de que sea por alcohol. Bueno al menos en mi caso (aha).
Hora de salir de casa. Mochila completa, llaves, todo. Hay que apagar la iluminación de fuera, listo.
En el trabajo, es conectar el teclado y mouse de la compu, sacar la lap y empezar a trabajar.
El ipad contiene libros y revistas. No faltan las llamadas al del y los mensajes. Así se van las 12 horas de trabajo y sigue el regreso a casa.
Como siempre, todo oscuro, abro la puerta y la misma rutina de prender todo. Sigue a oscuras, o sea, ¿Qué pex? sigo a oscuras, reviso las pastillas, voy a ver fusibles y ohhhh pinche sorpresa. La compañía de luz me suspendió el servicio por falta de pago. ¿Dónde está el recibo? sepa la madre, es más, ni llegó.
Siguiente pensamiento: las cervezas, se van a calentar.
¿Donde están las velas? 5 velas bien guardadas, las encenderé todas. Lap con carga máxima, del mas o menos. Ya que.
Siguiente día, ya valió lo del refri. Los weyes de la compañía de luz fuera. según ya no pueden hacer nada y como no estoy dispuesto a soltar una lana no se puede arreglar y lo que queda es ir a pagar.
Ahí voy a la sucursal. El que esta en la puerta es una persona de seguridad muy servicial, le explico que no tengo recibo pero tengo el número de medidor. Vamos a una maquinista que parece cajero, introduce el número de medidor y da el saldo, me pregunta si voy a pagar. Pues claro que voy a pagar. Me dice que introduzca mi pago por una ranura y al terminar vaya con él. Pues va. Después me manda a tomar fila para pasar con el ejecutivo y activar mi servicio. Dos horas después me atienden y que a lo más en 24 horas se establece mi servicio de electricidad.
Todo esto me recordó que cuando me suspenden mi cel, lo trato de pagar por internet y según me van a mandar una clave para autorizar mi solicitud al cel, pero sin servicio no llegan los mensajes, así que ya valió.
Todo está bien cuando todo funciona.
Ese mismo día no me restablecen mi servicio y el siguiente día será domingo, es decir que hasta el lunes tendré electricidad. Vaa.
La carga de la lao dura 5 horas y se muere, el cel mejor ni lo uso para que aguante más. Pues ni modo, el silencio predomina. Los libros de papel me llaman. El ipad se quedo en el trabajo.
Leo, Leo, y más leo.
Domingo, nada. Solo salidas esporádicas a comer, y comprar cositas. Aprovecho para que el cel se cargue en el carro.
Lunes y aún sin electricidad, ahhh pero eso si, antes de que salga al trabajo llegan muy felices los de la compañía y la luz regresa a casa. Solo una sonrisa a esos weyes. "Gracias, pero ya me voy a trabajar", coño.
Camino al trabajo voy pensando en el fin de semana. A pesar de todo, fue un buen fin de semana. casi sin tecnología, luz de velas, libros, y muchos pensamientos e ideas que pasan y vuelven del pasado. No no está tan mal estar así, como alguna vez estuvieron nuestros abuelos y sus abuelos. Sin tecnología que nos distraen de nuestras actividades y pensamientos de reflexión.
La luz de las velas, romántico o misterioso, Luz bailarina formando sombras e historias en la pared y mi rostro. Silencio, donde solo se escucha a los pájaros y carros a lo lejos, haciéndome recordar que aún sigo en un mundo agitado. El viento cantando por esos recovecos de la casa.
Se intensifican los sentidos y realmente uno ve y escucha mejor y en consecuencia siente mejor.
Yaljá
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