Fin de semana, madrugada. Un tapete, varios cojines. La sala en penunbra. Un modular potente. Hocico en turno, tequila y cerveza. Buena platica. Qué más da? Tan llenador de los vacíos. Diferentes formas de desnudar los secretos en una oscuridad lluviosa. Risas sin sentido por el tequila o por las verdades incoherentes? Qué mas da? Los fracasos persiguen pero ahí están y son parte de la vida.
Los días siempre deberían ser noches. O qué? Es mi síndrome vampirico? Cierro los ojos y movimiento al ritmo hipnotizante de hocico. Extraña y sanadora sensación.
Estoy vivo? Hoy si y mañana probablemente también.
Hocico hocico hocico....
Yaljá
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