El tiempo ya no tiene significado. Ya no recuerda cuando fue abandonado, ni porque esta roto.
En ocasiones percibe el polvo estelar con un aroma delicioso y olvidado. Recuerdos perdidos de su vida pasada.
Sin darse cuenta su origen se acerca. Violento e imponente. El miedo le invade en cada molécula, le inmoviliza, le quema las entrañas. Sus recuerdos vuelven y el miedo aumenta.
Su vida arde, se quema. Una agonía desconocida se hace presente y los recuerdos no importan, su vida no importa. El dolor se va.
Su cuerpo brilla con luz propia y deja sus partículas en el camino. Llenas de su calor y existencia.
Rápidamente cae y su conciencia va desapareciendo en su luz cegadora. Todo se quema hasta no quedar nada y ahora es feliz.
Yaljá
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