... lentamente sin dar aviso, sin darse cuenta profano un pequeño espacio. Dejo su blasfemo código que rápidamente creció sin dar oportunidad a nada. Inutilizando todo lo que tocaba, desbordando la locura y jactándose que está presente.
Alarga sus finos dedos para perturbar la armonía de la vida, arrancando los sueños, la alegría... arrancando el futuro.
Cruel pesadilla de un fuerte bebé inocente que nos sostiene a todos.
Yaljá

No hay comentarios:
Publicar un comentario