Hay ocasiones. No, corrijo. Fuera del trabajo, los fines de semana y demás días que son parecidos, mis comidas son solitarias. La comida, yo y mis pensamientos. Esto me recuerda tanto al señor de los patos. Llegaba a su casa, siempre solo y de los sitios mas agradables de su casa era el jardín. Lleno de plantas, muchas rosas y lo mas importante, los patos.
Regresando al tema, él siempre estaba solo. Su casa limpia. Todo ordenado. Las platicas se alargaban hasta que oscurecía. Y en esas ocasiones no estaba solo y lo disfrutaba.
Por otro lado, ya suelo disfrutar mis comidas a solas. Ya qué. Alguien me dijo que soy adaptable. Pero hasta que punto lo soy. No lo se.
Cuando estoy solo me he dado cuenta que soy huraño. No acepto los malos servicios. Los detalles son mi norma. Debo caerle gordo a la gente por esto. Pero no me importa, es parte de eso de ser adaptable, aunque constantemente me persiga el Nunca más.
Yaljá
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