jueves, 19 de abril de 2012

La espera en el tiempo

El tiempo pasa volando, al menos eso dicen por ahí.
Más bien el tiempo lo percibimos de diferentes maneras a lo largo del día o de mayores periodos como la semana, el mes, o el año. Todo depende de que estamos haciendo o que estamos sintiendo.
Si estamos trabajando en algo que tenemos que entregar a cierta hora, parece que el tiempo pasa muy rápido, pero cuando esperamos a que nos den un resultado de algo que es muy importante el tiempo se alarga, parece eterno.
En otras ocasiones, cuando se tiene una cita importante(del tipo que sea) y esta convenida a una hora específica; con tiempo preparamos nuestro camino para llegar al lugar, planeamos cuando debemos de encaminarnos a ese sitio. Si llegamos tarde, por cualquier cosa, entonces nacen emociones como la frustración. Pero es más impactante cuando se llega antes, porque empieza a nacer un nerviosismo, una desesperación por que ocurra la cita. Si a parte de la anticipación existe un retraso por causa de la otra parte, entonces ese nerviosismo se incrementa y hasta puede causar enojo y la tranquilidad no se da hasta mucho después.
Otra situación es cuando nos cancelan la cita. Puede causar desde un sentimiento de tranquilidad, porque no queríamos tener la cita porque inseguridad, porque no teníamos algo que mostrar de trabajo u otra cosa. Pero cuando si lo teníamos y necesitábamos esa cita, el nerviosismo pasa a ser enojo y a veces buscamos quien nos la pague. Estas dos posibilidades podrían ser las más sanas situaciones porque si resulta que no es enojo lo que sentimos y más bien es decepción. Ya valío madre. Esa decepción después se convertirá en tristeza y podría ser que la decepción nunca desaparezca y cambie muchas cosas que pudieron haber sucedido.
En resumen, tenemos los humanos y aproximaciones a humanos una pinche mente loca, aunque no se nos note.
Yaljá

No hay comentarios:

Publicar un comentario